Fúmate al mundo, olvídate de los problemas y por cada lágrima pon una sonrisa.Piensa que la vida está para vivirla, no la malgastes preocupándote por absurdos problemas que nada tienen que ver contigo, disfruta con cada persona que conozcas, con cada locura.Tú estás por delante, lo demás no importa. Y a los que quieran joderte ¡QUE LES DEN!

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Madrid, Spain
Madrileña de 20 años de vida. Imperfecta por naturaleza. Tan sólo soy una escritora en un mundo de 'stulti', sin embargo mi mundo es algo diferente, es mágico. Así que ya sabes, ~Disfruta de la magia que recorre mi mundo. Soy una pequeña soñadora, una incomprendida de la vida, un alma libre que ama la lluvia, soy yo, única y quizás diferente, pero un alma dispuesta a disfrutar de cada instante de este trance llamado vida. 'Fúmate al mundo' es mi pequeño rinconcito donde intento que los lectores sientan en lo más profundo alguna que otra sensación indescriptible al leer estas palabras escritas de mi puño y letra con tan sólo papel y tinta. Disfrútalo. ~Ms.

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Fúmate al mundo y disfruta con cada locura.

Mi teoría es que esos momentos impactantes, esos destellos que ponen patas
arriba nuestras vidas, son los que acaban definiendo quienes somos.
La cuestión es que cada uno de nosotros es la suma de todos los momentos que
hemos experimentado con todas las personas que hemos conocido.

Un momento de amor total, físico, mental y de cualquier otro tipo de amor.
Pues esa es mi teoría, que esos momentos impactantes definen quienes somos.
Lo que nunca me había planteado es si algun día no recuerdas ninguno de ellos.

~ Todos los días de mi vida.

sábado, 7 de julio de 2012

La vida pequeña, la vida ...



Salí corriendo hacia mi casa. No podía creerlo ... No me podía estar pasando a mi. Llovía a cantaros, las gotas de agua rebotaban en las paredes que había en esta interminable calle. Las lágrimas brotaban de mis ojos. Corría tan rápido como mi débil cuerpo me lo permitía. El corazón latía con tanta fuerza que sentía que me iba a partir el pecho en dos. "No, no ..." repetía continuamente mi cabeza. La calle era tan larga que no veía su fin.
De repente apareció una sombra a lo lejos. Corrí todavía más rápido que antes, y le ví.
+ A ocurrido, dios mio a ocurrido ...
Le abracé con todas mis fuerzas. Mi respiración se aceleró de tal manera que en ese momento apenas oía el ruido de la lluvía.


-Tranquila, estoy aquí, a tu lado.
Mi cabeza seguía repitiendo sin cesar ese "No, no ...". Agarré a Harry de la mano y salimos corriendo hacia casa. Los ojos de Harry se convirtieron en gemelos de los mios. Repletos de lágrimas estallaron cubriendo sus mejillas. Estabamos al lado de mi casa cuando me paré en seco. "No, ¡NO!" Grité con todas mis fuerzas. Caí de rodillas al suelo. Estaba rota de dolor. Harry me levantó y me llevó en brazos al interior de mi hogar.
+No puedo Harry ...
-Venga Rose, ahora es el momento de ser fuertes.
+¿Fuertes? Se ha ido Harry, Peter se ha ido ...


Peter era mi novio desde hace 7 años. Hace unos días atrás cuando regresaba a casa, tuvo un accidente con la moto. No era la primera vez que le pasaba, pero esta vez fue la peor. Tuvo la mala suerte de que el casco se le salió de la cabeza en el momento del impacto y sufrió un traumatismo. Los médicos dijeron que se pondría bien. Pero no es la primera vez que se equivocan. Cuando Peter despertó en el hospital dijo que quería que le trasladaran a casa, donde él se sentía seguro.
Harry es mi mejor amigo, y un amigo más de Peter.
Estabamos en el salón. Harry me abrazaba con fuerza. Mis ojos seguían expulsando todo el dolor que sentía en forma de lágrimas.
-¿Estás preparada? Liam y los demás están dentro, esperándonos.
+ Preparada no estoy, pero quiero despedirme.
- Entonces ... ¿Vamos para allá?
+De acuerdo ...
Subimos las escaleras hasta llegar a la puerta de mi cuarto. El ambiente estaba triste, oscuro, como si el tiempo supiera lo que estaba ocurriendo a nuestro al rededor. Antes de entrar, Liam, el mejor amigo de Peter, salió fuera de la habitación.
-Rose pequeña ...
+ Liam ¿Por qué? ¿Qué demonios hemos hecho? ¡Peter era bueno joder! No se merecía esto ...
-La vida pequeña, la vida ... Nunca sabes cuando te va ha quitar del medio así, sin más. Hoy le a tocado a Peter ...
Le abracé con todas mis fuerzas. Mi respiración se aceleró de nuevo al compás del corazón de Liam.
"Venga, entremos de una vez, necesito despedirme de él ..." Dije mientras me apartaba de los brazos de Liam. Abrí la puerta de la habitación con cautela, como si Peter durmiera y no quisiera despertarle. Al fondo de la habitación, en el pequeño sofá de tela blanca que tanto me gusta estaban sentados Chris y Michel, otros dos amigos de Peter.




"Rose ..." Dijo Chris cuando se levantaba. Mis ojos se dirigieron a la cama. Ahí estaba, como una cosa inerte que no pertenecia a este mundo. Corrí hacía la cama y le abracé. Las lágrimas comenzaron a brotar de mis ojos con más fuerza de lo que lo habían hecho anteriormente. Sentía tanto dolor ...
"Peter no te vayas, no por favor, no puedo sin ti ..." Mi debil cuerpo no tenía las suficiente fuerza como para soportar aquello ...


A pasado un año desde entonces, y yo sigo aqui, sin él, echándole de menos día a día, echando de menos su risa, ese sonido que hacía que la felicidad estuviera de nuestra parte. Y aquí, después de un largo año, frente a su lecho, voy a atreverme a decirle eso que el día de su muerte no pude, porque no tenía fuerzas para hacerlo.
"Peter, a pasado un año desde que te fuiste ... Yo ... Me ha costado mucho hacerme a la idea de que ya no estás ¿sabes?, de que ya no estarás ... El día que te fuiste quise decirte tantas cosas pero el dolor no me dejaba ordenar ni mis sentimientos ni mis palabras ... Quise decirte lo mucho que te quería, sé que te lo solia decir a menudo pero quería que lo supieras, porque sé que aunque no estuvieras escuchándome dentro de tu cuerpo si que lo hacias desde fuera. Peter, yo te siento aquí, comigo, siempre. Quería pedirte perdón por cada una de esas discursiones tontas que soliamos tener pero sobre todo por no haber podido estar en el momento en que te fuiste. Me sentí tan mal cuando recibi la llamada de Liam ... Al principio no podía creerlo Peter, me costó muchísimo. Y cuando reaccioné salí corriendo lo más rápido que pude. Pero ya era tarde ... Te echo tantísimo de menos Peter ... Bueno, al menos sé que me quedan esos recuerdos de los numerosos momentos que viví a tu lado, queríendote. Ahora Peter ... ahora me voy. Me voy a vivir a Londres. A comenzar una nueva vida. Jamás te voy a olvidar, jamás, pero necesito salir a delante, necesito salir de esta depresión permanente que me invade. Sé que estarás conmigo vaya donde vaya."


El cielo se cubrió de una nubosidad espesa y comenzó a llover. Las gotas de lluvía rebotaban sobre las placas de mármol que cúbrian los lechos de los difuntos. Comenzó un olor a tierra mojada. Ese olor que tanto le gustaba a Peter.
"Llueve, como aquel día" Extendí la mano y note caer las gotas de lluvia sobre ellas. Y los recuerdos llegaron.


Las lágrimas comenzaron a brotar de mis ojos. Mi corazón volvía a sentir el dolor de aquel día y el recuerdo con la imagen de Peter recorría mi cabeza junto al "No, no ..." de aquella noche.
"Es la hora del adiós Peter. Mi avión sale dentro de una hora y ya sabes lo puntual que soy. Harry se viene conmigo. Dice que sino va a estar preocupado por mi siempre y así cuida de mi. Ya le conoces, soy como su hermana pequeña. No puedo parar de llorar Peter, sé que no te gustaba que lo hiciera pero ... te quiero muchísimo ... Me cuesta tanto despedirme de ti ... Será mejor que me vaya ya o llegaré tarde ... Hasta Siempre Peter"
Besé la placa de mármol blanco que cubría su lecho y salí corriendo de aquel lugar. Mis ojos soltaban ese dolor en forma de lágrimas con más intensidad. Era duro, muy duro. Pero era la hora de pasar página y tan sólo pensar en aquel destino: Londres.


~Ms.


lunes, 30 de abril de 2012

"Ahora sois uno"

- ¡Preciosa! Escuché a mis espaldas. Era él. El hombre más guapo que puede existir en este planeta. Bueno ... yo ... yo no puedo ver, pero sé que él, una persona tan buena, tan increíble, es imposible que no sea hermoso.
+ ¡Derek! Ya te echaba en falta ... Llevaba dos días sin verle. Derek es mi mejor amigo desde que tengo conciencia. Tiene 22 años, dos más que yo. Mi familia y la suya son amigos desde siempre.
- Perdón peque, pero ya sabes que el trabajo no me deja tiempo para nada. Si pudiera estaría aquí, contigo día y noche.
Me cogió la mano y me acarició la cara. Adoraba que hiciera eso.
+ ¿Sabes? Recuerdo cuando eramos niños, y yo ... yo podía verte. Eras precioso.
- ¡Si solo era un niño!
+ Sí, solo eras un niño, pero recuerdo tu carita a la perfección y esos grandes ojos verdes ... Ojalá pudiera volver a verlos Derek, sería la mujer más feliz del mundo.
- Algún día lo harás, ya sabes que en el hospital están haciendo todo lo posible por encontrar un donante lo más rápido posible.
+ ¿Lo más rápido posible? Llevo ciega desde los nueve años ... Aveces siento que voy a perder las esperanzas.
- Jamás vuelvas a decir eso Anna, jamás. Yo sé que algún día volverás a ver, no me preguntes como lo sé pero lo sé.
Sentí que su voz era más dura de lo normal. Se había puesto completamente serio.
+ No te enfades, porfavor ...
En unos instantes sentí el calor de su cuerpo pegado al mio.Yo sentía cada vez más y más ese sentimiento al que llaman amor ... Si, estaba enamorada de él. Nos tumbamos en mi cama.
- Anna ... Me dijo separandose de mi.
Dime. Le contesté crápidamente con una voz más dulce de lo normal.
- Si algún día vuelves a ver, ¿me prometes que no se romperá esta amistad jamás?
+ Te lo prometo Derek, te lo prometo.
¿Cómo ibamos a romper nuestra amistad si yo no podía vivir sin él? Me daban ganas de gritarselo a los cuatro vientos.
- ¡Ven aqui! ¡Qué te como!
Él solía gastarme este tipo de bromas, sabía que me encantaban.


- Bueno, es hora de volver a casa. Mañana vuelvo por la mañana a primera hora ¿vale?
Se despidió con un dulce beso en la mejilla y se marchó.


"¡VAMOS ANNA! ¿Cuándo demonios le vas a decir lo que sientes?" Me dije a mi misma. El problema era que tenía miedo. Tenía un miedo terrible a que me rechazara por esta maldita cegera. Me tiré en la cama y las lágrimas comenzaron a brotar de mis ojos, como de costumbre. Acabé por quedarme dormida.


A la mañana siguiente, me desperté sobresaltada. Sentía ... como decirlo, una acorazonada de que hoy iba a ser un buen día. Me levanté de la cama, y con la ayuda de mi bastón me dirigí al baño. Me di una ducha y me vestí. Otra cosa que echaba de menos era ver el color de la ropa que llevaba puesta. Bajé al salón.
Buenos días Anna, ¿Cómo has dormido hoy? Me preguntó mi madre como cada mañana.
Bien mamá, ¿Me ayudas a sentarme?
Por supuesto cariño. Mi madre era la mejor mujer del mundo. Era la que estaba ahí, día tras día soportandome y ayudandome en todo lo que podía. Desayuné rápidamente.
¡Ñiiii Ñiii! -El timbre. Me dirigí con cuidado a la puerta. Era Derek. Todavía no había abierto la puerta pero sentía que era él.

+ Hola Derek, que temprano llegas ¿no?
- ¡Anna Anna! ¡Ha llegado una carta del hospital! ¡HAY UN DONANTE!
No podía creerlo, simplemente me parecía imposible. Yo. Volver a ver.
+ ¡Dios mio Derek! Leemelá -Dije entre lágrimas.
Leyó la carta. Casi todo lo que decía era lo mismo. Día 26 de Marzo, revisión de la vista y al día siguiente operación. El corazón me iba a mil por hora. Era tanta adrenalina de golpe que no sabía ni cómo reaccionar.

Pasó una semana cuando el día 26 llegó. Me dirigí con mi madre al hospital. Derek estaba trabajando asi que no podía llegar a tiempo. No me importaba, porque sabía que unos días volvería a ver esos grandes y hermosos ojos verdes. Estuvimos en consulta cerca de tres horas. Me hicieron mil prueba.
Todo está perfecto, mañana te operamos. -Dijo el doctor. Tenía unas ganas tremendas de gritar, pero me las contuve. Estaba feliz. Volvimos a casa.
- Anna cariño, es mejor que te acuestes. Tienes que estar descansada para mañana.
Normalmente mi respuesta era "Más tarde" o "No tengo sueño mamá" Pero esta vez mi respuesta fue "Tienes razón, hasta mañana mami". Estaba tan eufórica que en lo único que pensaba era en que quería que fuera mañana.
27 de Marzo. Llego al hospital. Nada más entrar me despido de mi madre. Siento como me tumban en una camilla. Y de repente me sumergo en un profundo sueño.


Me desperté 7 horas depués. Entre la operación y la anestesia me había estado quiera mucho tiempo.
+ Derek ...
- ¡Pequeña! Aquí estoy, justo a tu lado.
+ Derek yo ... yo quiero decirte algo.
- No lo digas Anna, no lo digas por favor ...
+ ¿Por qué? Derek yo te quiero, te quiero muchísimo.
- Anna, ya lo sé pero yo ...
+ Lo intuía. Tu no sientes lo mismo por mí, y lo entiendo.
- ¡No! No es eso ... el caso es que yo te quiero Anna, llevo enamorado de ti desde hace más de 10 años ... Pero sé que cuando recuperes la vista cambiarás de opinión.
+ ¡Eso Jamás! Derek tu para mi lo eres todo, eres mi vida entera ¿No lo entiendes? Eres el único que ha sido capaz de soportarme todo este maldito tiempo. Y mi madre no cuenta ¿eh?
- Anna, ¿Recuerdas nuestra promesa verdad?
+ Claro que la recuerdo. Pero esa amistad se ha ido convirtiendo en amor poco a poco y lo sabes. Venga Derek, dejemonos de tonterías. ¿Cuál es el problema si ambos nos queremos?
- Anna yo ... Anna yo también soy ciego.
"Basta de visitas por hoy, necesita descansar" Oí a lo lejos. Era el doctor.
Le cogí de la mano y me levanté con cuidado de la cama.

Y de repente lo noté. Noté la suavidad de sus labios sobre los mios. En ese instante me sentí como en las nubes. Se separó y se fué.


"Era ciego" ... Pero ¿Por qué demonios no me lo había dicho antes? No entendía absolutamente nada.
Pasaron unos días y Derek no apareció por el hospital.
Y llegó el día. Llegó el día en que entró el doctor por la puerta de la habitación en la que estaba alojada y dijo "Anna, te vamos a quitar las vendas"
Un escalofrío recorrió mi cuerpo al completo. Sentí las manos del doctor sobre mi cara. Estaban heladas. Antes de retirarme la venda por completo, el doctor me pidió que mantuviera los ojos cerrados hasta que él me lo pidiera. "Ya puedes abrilos."
Sentí una molestía grandísima en los ojos. Unos destellos de luz comenzaron a entrar por mis pupilas. 


¡MAMÁ! ¡MAMÁ TE VEO! Mi madre se acercó a mi corriendo entre lágrimas y me abrazó con todas sus fuerzas.
+ ¿Y Derek? ¿Dónde está Derek mamá?
- Cariño, Derek no ha podido venir.
No entendía nada de nada. Estaba feliz. Veía. Veía los colores que tanto había extrañado. Pero también estaba triste al ver que Derek, mi pequeño Derek no estaba allí.
"Ya pueden irse a casa" Dijo el doctor "Pero en una semana tendréis que volver para ver como evoluciona la cosa ¿vale Anne?" Me sonrió. Estaba viendo una sonrisa. Todavía no podía creerlo.
"Gracias doctor, me han devuelto la vida" Dije con lágrimas entre los ojos.
"No me las tienes que dar a mi" Dijo mientras se marchaba de la habitación. Otro sin sentido más. Volvimos a casa. No recordaba que fuera tan bonita. Subi corriendo a mi habitación y ví que había una carta sobre mi cama. Era de Derek.

"Mi princesa, lo primero decirte que me perdones por no haber estado ahí, en el hospital. Lo segundo es la explicación a lo que te dije en el hospital. Pequeña, yo siento un sentimiendo más fuerte que el amor, yo daría mi vida entera por ti. Y eso es lo que he hecho. Por favor, miraté en un espejo y lo entenderás todo"


Me dirigí al baño. Encendí la luz y me miré en el espejo. "Dios mio" ... Sus grandes ojos verdes estaban en los mios. Había dado sus ojos por mí, ahora entiendo todo. Entiendo aquel "Algún día volverás a ver" y ese "Yo también soy ciego" Pero ¿Por qué demonios ha hecho esto? Mis ojos comenzaron a expulsar esa rabia que sentía en esos instantes. Prefería seguir siendo ciega a que lo fuera él, mi pequeño.
Seguí leyendo la carta:


"Ahora lo entiendes ¿no? No me regañes por haberlo hecho. Lo único que deseaba y deseo es que disfrutes de ese maravilloso mundo que era invisible para ti. Anna tu lo eres todo para mi, entiendelo. Entiende que sé que tu serás más feliz con esos ojos que yo. No llores. Y dirás que como lo sé ¿no? Te conozco demasiado, y ya sabes que no me gusta que llores. ¡Venga! Sal a la calle y regala al mundo esa maravillosa sonrisa que tienes. Esa maravillosa sonrisa que es la única imagen que jamás se irá de mi mente. Te quiero muchísimo, jamás lo olvides. Derek"


No podía dejar de llorar. "¡MALDITA SEA!" Bajé corriendo a la cocina.
+ Mamá ¿Tu lo sabías no? -La dije mientras la enseñaba la carta.
- Claro que lo sabía cariño.
+ ¿Y por qué no lo detuviste? ¡Joder mamá!
- Lo intenté Anna, creemé que lo intenté, pero lo que siente ese chico por ti es un amor tan grande ...
Anna jamás te separes de él. Ahora, ahora sois uno.


~Ms.

martes, 10 de abril de 2012

Esta noche quiero tenerte.

¡Ah! Otra discusión con mis padres. ¡Me sacaban de mis casillas! Y menos mal que solo era por teléfono ... ¡¿No se dan cuenta que ya tengo 22 años?! Se piensan que soy una niña ... Dejé el teléfono y subí a mi habitación.

Cogí uno de mis libros para relajarme y evadirme de este mundo. Me senté en el sillón que tenía colocado delante de la venana. Comenzé a leer, era una historía preciosa, cuando de repende oí un tremendo estruendo. Al principio me asusté pero luego me digné a bajar de mi cuarto y ver que había pasado. Abrí la puerta de mi casa, cuando vi estrellado un coche contra la puerta de mi garaje. "Dios mio" fue lo que me salió en ese momento. Era un coche enorme. Me puse a gritar como una histérica. Encima el conductor no se había dignado a salir del coche y dar la cara. Me acerqué al coche y golpeé la ventanilla tintada del conductor. Comenzó a abrirse y cuando se abrió por completo me quede blanca. Era un chico guapísimo. Alto, bien vestido y con los ojos claros. Lo malo es que ya le conocía de antes. Fue compañero mío en el instituto. Era el típico malotillo del que todas estaban enamoradas. Pero no era mi caso. Pero ahora ... Ahora estaba realmente guapo.

+ ¿Brad? ¡Pero que has hecho!
- Lo siento Jane, he perdido el control.
+ ¿Perder el control? ¡Yo si que voy a perder el control contigo! ¡Te has cargado mi casa!
- Cargaré con todos los gastos, lo juro.
+ Eso no me tranquiliza nada ...
- ¿Y qué quieres que te diga? ¿Quieres que lo arregle ahora aquí, con mis propias manos?
+ Hombre querer querría, pero como sé que lo vas hacer mal, pues mejor no.
- Muchas Gracias ... Por cierto Jane, has cambiado mucho.
+ ¿Será para bien no? Porque solo faltaba que me llamaras fea después de todo.
- Que boba ... quería decir que estás preciosa.

Vale ... Me estaba tirando los trastos claramente.

+ Gracias ... tú también estás muy guapo.
- Um ... Te dejo mi teléfono para hablar sobre cuando mando a la gente que arregla estas cosas.
+ Vale, pero rapidito eh, nada de esperar meses y meses.

Se rió. Cuando me dio su teléfono se montó en su coche y se marchó. Yo entré en casa y miré el reloj. ¡Eran las 14:30! En una hora entraba al trabajo y tenía una hora y algo de camino. Intenté arreglarme lo más rápido que pude, pero he de admitirlo, soy una completa tardona.

Como me esperaba llegé media hora tarde. Me calló la bronca del siglo por parte del jefe. Aunque no lo he dicho, trabajo aquí, en una pequeña cafetería de Manhattan.
Salí a la barra después del broncón. Refunfuñaba cuando le ví de nuevo. Estaba sentado tomándose un café y leyendo el periódico. Me acerqué a él.

+ ¿Me estás siguiendo?
- ¿Cómo? ¿Trabajas aquí?
+ Está claro que si viniera a tomar algo no llevaría puesto este estúpido delantal.
- Jane, desde que me has visto me has contestado borde a todo. Ya se que he destrozado parte de tú casa y ya te he dicho que voy a correr con todos los gastos, pero ... ¿Te he hecho algo más?
+ ¡Ponerme enferma! ¿Te parece poco?
- ¡JAJAJA!
+ Encima te ries ... Mira, te dejo aquí con tu café porque como me ponga de malas maneras me echan del trabajo. Espero tú llamada.
- JAJA, Adiós Jane.

Seguía con la sonrisa en la cara. No sé si le divertía verme limpiando las manchas de café que había en las mesas o servir las cosas que pedía la gente. Al rato le ví salir por la puerta. Me dijo adiós con el típico saludo y su sonrisa. "Al fín" Pensé. Unos días más tarde, a las 20:00 salí del trabajo. Me fuí a casa y cuando llegé estaba allí, dentro de su coche.

+ ¡Te voy a denunciar por acoso! -Le grité.
- Tranquila Jane, tranquila. He venido sólo para invitarte a cenar mientras hablamos del arreglo de los desperfectos.
+ Um ... Vale, pero que quede claro que no va a pasar nada más.
- De acuerdo.
+ Eso sí, espera que me cambio rápidamente, no querrás que vaya con estas pintas.
- Esta bien, aquí te espero.

Entré en mi casa. Me puse mi mejor vestido acompañado de mis mejores tacones.

- Estás preciosa. -Me dijo cuando me vio salir de casa.

Me monté en su coche y nos dirijimos a un restaurante precioso. Entramos y mientras cenamos hablamos sobre los desperfectos. Cuando acordamos cuando lo arreglaba, salió otro tema.

- ¿Y tú? ¿Cómo es que no tienes novio?
+ Porque tengo la mala suerte de que a todos los que les atraigo son más feos que un cardo, aunque que espero ... en este maldito lugar no merece la pena ninguno.
- ¿Y yo? ¿También soy feo?
+ ¿Hace falta que te conteste a eso? ¡Si ya sabes la respuesta!
- Quiero escucharlo de tus labios.
+ Imbécil ... Pues claro que no, tú ... tú eres guapísimo ...
- Pues tengo que decirte que ya no tienes solo a cardos detrás de tí.

No sabía que contestar así que estuve callada el resto de la cena. Cuando terminamos salimos a la calle y cuando me dirigía a su coche me cogió de la mano.

- Espera. ¿No te apetece dar un paseo? Hace una noche preciosa.
+ Me parece bien.



Caminamos y caminamos por la ciudad. Él no me soltó la mano en ningún momento de nuestro largo camino. Yo me sentía genial y tenerle ahí, al lado de mí, me producía una sensación que en ese instante no sabía explicar, una sensación indescriptible ... Llegamos a un parque. Todo estaba oscuro pero la luna se reflejaba en la fuente que había en el centro. Era realmente precioso. Nos sentamos en un banco que había enfrente de ella y estuvimos un largo rato en silencio.

+ ¿Y bien?
- ¿No te gusta este parque?
+ Me encanta, pero Brad ¿Por qué me has traido aquí?
- ¿No lo recuerdas?
+ ¿El qué? Explicaté porque no me estoy enterando de nada ...
- Nosotros estuvimos aquí, juntos, hace ya bastantes años.
+ Ah, ya.
- ¿Ya? ¿Esa es tú respuesta?
+ ¿Y qué quieres que te diga? Tú por aquel entonces estabas con Meredith ...
- Que estuviera con ella no significa ...
+ ¡Calla! No quiero saberlo.
- Jane, te quiero.

Él agacho la cabeza. Supuse que se avergonzaba. No sabía como reaccionar.

+ Brad ...
- Shh ...

Y me besó. Y entonces me di cuenta. Me di cuenta que esa sensación indescriptible era lo mismo que él sentía ... Le quería, muchísimo. Me separé unos centímetros de su cara y le miré a los ojos. Una sonrisa confidiente. Nos cogimos de la mano y nos dirigimos al coche. Regresamos a mi casa.

+ ¿Quieres pasar?
- Claro

Entramos en mi casa. Saqué un par de copas y nos sentamos en el sofá. Otros minutos de silencio. Y le sentí. Le sentí acariciandome el cuello, besándome en cada lugar de mi cuerpo.

- Esta noche quiero tenerte.

Esa fue la última frase que me dijo antes de que sucediera lo que tenía que suceder. Fue la mejor noche de toda mi vida.


Al día siguiente, cuando desperté me estaba mirando fijamente. Me sonrojé y escuché un "Estás preciosa" junto a una sonrisa.

+ ¡Anda bobo! Mira que pelos ...
- ¡Bien bonitos! Además, reflejan nuestra sensación de libertad.
+ Te quiero ... muchísimo.

~Ms.





domingo, 8 de abril de 2012

"Todo saldrá bien".

+ ¿Diga?
- Ashley cariño, soy mamá.
+ Ah, dime mamá.
- Cariño, es tú hermano ...

Mi hermano acababa de sufrir un accidente de tráfico, regresaba de trabajar cuando al parecer se chocó con un coche cuyo conductor iba borracho. ¡Maldita sea! que se le pasará a la gente por la cabeza al coger el coche bebido. No me entra en la cabeza enserio. Y encima lo tiene que pagar gente inocente. Y en este caso le ha tocado a mi hermano ... a mi pobre hermano Alex.
Estoy aquí, en la sala de espera del hospital esperando a que el doctor nos de noticias. Mis padres estan rellenando unos papeles en recepción.

+ ¿Por qué? Explicameló Ryan ... Porque justamente me tiene que pasar a mi ...
- Son cosas de la vida Ash ... Son cosas que no se pueden explicar, que pasan. Sabes que si me pudiera cambiar por él lo haría sin ninguna duda.
+ No digas eso porque entonces sí que moriría. Pero joder, ¿no hay gente mala en el mundo? Yo no soy una santa pero no me merezco tanta maldad ... Joder que es mi hermano.
- Pequeña sabes que siempre le pasan las cosas a la gente buena.
+ ¡Maldita vida!
- Tranquilizaté mi amor ... Ya verás como todo sale bien.

Mis ojos no pudieron evitar llenarse de lágrimas por momentos. Al instante ví venir hacía nosotros a alguien. Era el doctor.

- ¿Son ustedes los familiares de Alex?
+ Sí, soy su hermana. ¿Cómo está?
- Mire, no me voy a andar con rodeos ... Su hermano está en coma.

De repente oí que algo caía en el suelo. Era un café que traía mi madre en las manos.
"No puede ser" fue lo que salió de sus labios en ese momento. Sus ojos estallaron en lágrimas mientras mi padre la abrazaba. Yo no sabía como reaccionar. Sentía un dolor intenso en el pecho. No podía creer lo que acaba de decir el doctor de mi hermano. Mis ojos estaban humedos pero no salió ni una sola lágrima. Sentí el calor de los brazos de Ryan alrededor de mi cintura.

- Pequeña, recuerda, todo saldrá bien.

Nada más escuchar su voz, mis ojos reaccionaron expulsando todo ese dolor en forma de lágrimas.

"Es mejor que se vayan a casa a descansar. Esta noche Alex estará en obsevación y no podrá recibir visitas" Dijo el doctor antes de marcharse.

+ Yo me quedo. -Dije decidida.
- Cariño, es mejor que te vayas casa. Yo me quedaré aquí con tu madre. -Dijo mi padre con un tono triste.
+ Pero quiero estar aquí, a su lado.
- No vas a poder entrar a verle y mañana va a ser un día largo.
+ Esta bien ... Vamonos Ryan.

Le dí un beso en la frente a mi madre y otro en la mejilla a mi padre. No podía soportar verles así y eso me ponía todavía peor.
Ryan y yo nos alejamos de mis padres. Estabamos en un largo pasillo.

+ Ryan quedaté toda la noche conmigo, por favor.
- Pensaba hacerlo aunque no me lo pidieras pequeña. No te dejaré jamás sola.


Salimos del hospital y nos dirigimos a mi casa.

- Ash cariño, deberías comer algo.
+ No tengo hambre. Lo único que quiero es acostarme y evadirme de este mundo aunque sea sólo durante unos instantes.

Subimos a mi habitación y me tumbé en la cama. Ryan se acostó a mi lado y me abrazó con todas sus fuerzas. Lo único que me consolaba era que él estaba ahí, a mi lado. Sentir su calor me hacía sentirme protegida.
"Te quiero mi vida" Dije antes de cerrar los ojos. Él sonrió y me abrazó con más intensidad.
Al día siguiente me desperté sobresaltada. Había tenido un sueño horrible. Miré el reloj. Eran las 8:30. Desperté a Ryan con un pequeño beso en la frente.

+ Mi amor, son las 8:30 ...
- Vamonos al hospital, tal vez ya nos dejen entrar.

Nos vestimos rápidamente y nos dirigimos al hospital. Estaba realmente nerviosa. Mis ojos se humedecieron de nuevo. Ryan me miraba con sus grandes ojos marrones que eran capaces de calmarme un poco. Cuando llegamos al hospital, ví a mis padres sentados en el mismo lugar que el día anterior. Corrí hacía ellos.

+ Mamá, papá, ¿Os han dado alguna noticia?
- Cariño ...
+ ¿Qué? No me asustéis por favor ...
- Tú hermano a despertado pero ... - Mi padre no podía hablar más. Sentí que tenía un nudo en la garganta que se lo impedía.
+ Pero a perdido la memoria -Continuó mi madre. Sus ojos estaban inchados y húmedos.
"No .." Fue lu único que pude decir en ese momento. Vi como Ryan se echaba las manos a la cabeza. Ryan además de ser mi novio es amigo de mi hermano Alex.

+ ¿Habéis pasado a verle? -Dije a mi padre.
- Sí y no sabe quienes somos. Cuando nos vio nos miró como a unos desconocidos. En ese momento sentí un dolor increíble hija ... Es mejor que no entres.
+ Quiero verle.

Cogí a Ryan de la mano y nos dirigimos a la habitación de Alex. Entramos en ella. Cuando le ví me quedé pálida. Tenía la cara llena de rasguños y un brazo roto. Él nos miró y sonrió.

- ¿Ryan?
+ ¡Alex! -Dijo Ryan sobre saltado.
- Ryan .. ¿quien es esa con la que vienes? ¿Otra de tus novias?
+ Alex ... Alex es tú hermana.
- ¿Mi hermana? Ryan ¿Qué demonios me ha pasado? No recuerdo nada. Bueno te recuerdo a ti. Pero hace unos instantes también han entrado unos señores que me han dicho que son mis padres. Y ahora resulta que ella es mi hermana. ¡Pero yo no los conozco! ¡No sé quienes son!
+ Alex relájate, no es bueno que te sobresaltes. Has tenido un accidente y al parecer has perdido la memoria.

No soporté ver que mi hermano no sabía quien era. Salí corriendo de la habitación. Oí como Ryan me llamaba a lo lejos pero seguí mi camino. Salí del hospital, cogí el coche y me dirigí a casa de Serena, mi mejor amiga. Cuando abrió la puerta la abracé con todas mis fuerzas y mis ojos se llenaron de lágrimas al instante. "Desahogate" dijo Serena abrazándome con todas su fuerzas. Subimos a su cuarto y le expliqué lo que había pasado en la habitación de Alex.

- Entiendeló Ash ... Para él sois unos desconocidos. Pero mi madre es doctora y le he preguntado acerca del tema. Me ha dicho que seguramente haya sido a raíz del accidente pero que en unos días seguramente recupere la memoría.
+ Pero es mi hermano ... Mi único hermano. No sabes como me he sentido al tratarme como una completa extraña.
- Tranquilizate Ash, todo saldrá bien.


No paraba de escuchar esa frase por todos lados, y cada vez me resultaba más difícil creermela.
Estuve toda una semana sin aparecer por el hospital. Tampoco hablé en ningún momento con Ryan, ni siquiera contesté a sus llamadas. Cuando llegé al hospital el séptimo día de esa semana, Ryan vino corriendo hacia a mi. Me abrazó con todas sus fuerzas.

- ¿Dónde has estado? He ido mil veces a tu casa y nunca estabas allí. Tampoco contestabas a mis llamadas.
+ En casa de Serena.
- Estaba preocupado ...

Le dí un beso y me dirigí a mis padres. Me fijé en la cara de Ryan de lejos. Su expresión era triste.

+ ¿Cómo está?
- ¡Ashley! ¡Tú hermano nos ha reconocido!
+ ¿De verdad? ¡Quiero verle!

Sali corriendo y entré en la habitación de Alex. Cuando me vio me sonrió.

- Ash ... Perdonamé. No te reconocí, no sé que pasó dentro de mi cabeza ... De verdad que lo siento.
+ Shhh, no tienes por que disculparte. Ya estás bien y eso es lo único que importa.

Me acerqué a la cama y le abracé con todas mis fuerzas. "Mi hermanito" le dije. Se rió.

- ¡Eh Ash! ¡Qué ya no tenemos 15 años!
+ Ya, pero siempre serás mi hermanito -Reí.

Entró el doctor. Al parecer necesitaba descansar así que salí de la habitación. Estaba feliz. Me dirigi a Ryan, le cogí de la mano y salimos del hospital.

+ Mi amor quería disculparme ... He estado borde contigo durante todo este tiempo sin que tuvieras culpa de nada.
- Princesa, te entiendo. No hay nada que perdonar ... Pero por favor, no me lo hagas pasar tan mal otra vez. He estado realmente preocupado por ti. Eres mi vida entera y no me imagino mi vida sin ti.
+ Jamás me separaré de ti. Y solo me queda decirte "Gracias por todo mi vida" ...



~Ms.






viernes, 30 de marzo de 2012

Juro que volveré.

Hoy vuelve. Hoy regresa de aquel máldito lugar que lo separó de mí. Mi nombre es Melinda y él es Hugo. Hace un año que se marchó de aquí, de nuestro pequeño pueblo de Florida. Para que comprendáis todo voy a empezar la historia desde el principio. Todo comenzó una tarde de otoño. Él era, es y será mi mejor amigo. Yo llevaba enamorada de él desde que tenía consciencia, pero nunca me atreví a decírselo. Esa tarde de otoño, yo estaba como siempre, en el parque del centro del pueblo con mis amigas. Él estaba al lado de una gran fuente preciosa. No me paraba de mirar y cada vez que nuestras miradas se cruzaban sonreía de una forma que a mí me volvía realmente loca. Sobre las nueve de la noche, se acercó a nosotras.

- Melinda por favor, ¿Puedes venir un momento? Necesito hablar contigo.
+ Claro.

Me dio la mano y me ayudó a levantarme. Nos fuimos a un pequeño callejón donde apenas había luz. Estuvimos un largo rato en silencio que él mismo rompió.

- Melinda, yo ...
+ ¿Qué pasa?
- Es complicado, es la primera vez que hago esto. Mira Mel, quiero que sepas que ... Que te quiero. Mira te lo voy a decir claro. Llevo enamorado de ti prácticamente toda la vida, pero nunca me he atrevido a decirtelo. Hoy cuando me he levantado de la cama he pensado que estaba perdiendo el tiempo, que tal vez en todo este tiempo podíamos a ver pasado momentos increíbles juntos, y tenía que decirtelo.

Yo no sabía como reaccionar. Me quedé pálida. No podía creer todo lo que me acababa de decir.

- Mel, por favor di algo, esto me está matando.
+ Hugo ... Es que no puedo creer lo que me acabas de decir. ¿Quiéres sabes la verdad? Yo llevó enamorada de ti desde siempre, pero nunca me atreví a decirtelo por miedo al rechazo. Yo soy muy poquita cosa para ti.
- Tú eres la mejor de este mundo.
Se fue acercando a mí. Yo estaba apoyada sobre la pared. Puso sus brazos como si sugetara la pared y me miró directamente a los ojos. Me miró con esos ojos que parecían el cielo. Me derretía cuando me miraba de ese modo. Y de un momento a otro sus labios estaban pegados a los mios. Sentí como la felicidad recorría mis venas. Me agarró de la cintura y me beso con más intensidad. Podía sentir su respiración y como su corazón latía más y más fuerte.

- Te quiero Mel, muchísimo, y quiero que estés conmigo, quiero compartir cada momento, cada experiencia y cada sensación contigo.
+ Te quiero ... No te vayas de mi lado por favor. Ahora ya sí que no me puedo separar de ti.

Me volvió a besar. Creo que cada vez estaba más y más enamorada de él. Sentir la suavidad de sus labios era increíble.
Me cogió de la mano y salimos de aquel callejón. Volvimos al parque, pero esta vez nos quedamos juntos. No me paraba de besar y tanto mis amigas como sus amigos nos miraban sin entender nada.

- Pequeña, mañana quiero que sea un día tan solo nuestro ¿vale?
+ Perfecto, para ti estoy libre cualquier momento.
- A las seis en este mismo parque.
+ De acuerdo, te quiero pequeño.

Nos besamos por última vez en ese día y volvimos a casa. Yo emanaba felicidad. Cuando entré por la puerta de mi casa llevaba la típica sonrisa tonta en la cara y mi padre le dijo a mi hermana pequeña.

- ¡Eh Serena! Fíjate en la sonrisa de tú hermana. Eso es que la acaban de besar. -Lo acompañó de una pequeña carcajada.
+ ¡Calla papá! -Me moría de la vergüenza. Mi padre me conocía demasiado como para ocultarle las cosas.
Subi a mi cuarto y me tumbé en la cama. Ordené todos mis pensamientos y no paraba de escuchar en mi cabeza 'Al fín conseguí tenerle a mi lado'.
Al día siguiente bajé a desayunar. Era sábado y por lo tanto tenía churros, mis preferidos. Pero no comí nada. No tenía hambre. Estaba demasiado nerviosa pensando en esa tarde como para pensar en comer. Estuve preparandome durante todo el día y al final fui de los más sencilla. 15 minutos antes de verle. Salí disparada de casa.

+ ¡Adiós papá!

No me dió tiempo ni siquiera a escuchar su respuesta. Cuando llegé a nuestro lugar él ya estaba allí. Estaba guapísimo. No me cansaba de mirarle. Cuando me vio vino corriendo hacía a mí y me abrazó con todas sus fuerzas. 'Mi princesa' Me susurró al oido.
Fuimos a la playa. No paraba de decir payasadas para hacerme reir continuamente.

- Me encanta tú sonrisa bebé.
+ Y a mí me encantas tú pequeñin.

Nos sentamos en la orrilla del mar y esa tarde estuvo repleta de besos, caricias, abrazos y te quieros. Creo que jamás había sido tan feliz como lo fuí en aquellos instantes.

La semana siguiente apenas pudimos vernos por las malditas clases.
Pero el viernes de esa misma semana apareció en la puerta de mi casa. Salí y nos sentamos en un pequeño banco de mi jardín.

- Mel, tengo malas noticias.
+ Pequeño no me asustes por favor ...
- Bebé ... bebé me marcho.
+ ¿Qué te marchas? ¿Cómo? ¿Por qué? -Las lágrimas comenzaron a brotar de mis ojos.
- A mí padre le ha salido un trabajo en Manhattan durante todo un año.
+ ¿Justo ahora? ¡Joder!
- Mi amor no llores ... -Sus ojos estaban conteniendo las lágrimas.
+ ¿Cómo no voy a llorar? ¡Qué te vas de mi lado! Que te llevo esperando toda la vida y justo cuando te tengo te marchas ...
- Voy a volver, lo juró. En un año estaré aquí, a tú lado. Volveremos a vernos en nuestra playa, esa playa que llenamos de recuerdos en un sólo día. Juró que volveré.
+ Él día que regreses te esperaré en nuestra playa.
- Y yo estaré allí de nuevo.

Le besé con toda la intensidad que pude. No quería que se marchara. Le quería demasiado. Pasamos el resto de la tarde ahí, sentados en el pequeño banco de mi jardín. Pero llegó el momento de que se marchara. Ambos llorábamos.

- Te repito, juró que volveré.

Me besó por última vez y se marchó. Entre en mi casa y subi corriendo a mi habitación. No podía parar de llorar. De un momento a otro ya no estaba conmigo. No habían pasado más que unos instantes y ya le echaba de menos.


Hoy justo hace un año desde que se marchó. Me acabo de despertar y he saltado de la cama. Me he vestido rápidamente y he salido disparada de casa hacia la playa. Nuestra playa. He cambiado bastante ¿Me reconocerá? Seguro que sí. Estoy sentada en una roca mirando a este mar inmenso. Nunca me había fijado en lo precioso que era. La playa estaba desierta. Tan sólo se veía una sombra borrosa a lo lejos de el dueño de las amacas.
Sentí una respiración en mi cuello. Me resultaba muy familiar. Me di la vuelta y le ví. Sus ojos azules penetraron en mis pupilas.

- Mi todo ...
+ Mi bebé ...

Me levanté rápidamente y le abrazé con todas mis fuerzas. Estaba mucho más guapo que de costumbre. Me retiró el pelo de la oreja y me susurró 'Juré que volvería, y aquí estoy mi pequeña Sentí la suavidad de sus labios. Esa suavidad intensa que no sentía desde hace un año. Esa suavidad que tanto había añorado.

+ No te vuelvas a ir pequeño, no lo podría soportar. Te quiero muchísimo, no sabes como me has echo falta durante todo este tiempo.
- No sabes como te he echado de menos mi pequeña, te quiero tanto ... Creo que jamás podría soportar de nuevo el separarme de tú lado.
+ No lo hagas jamás.
- No lo haré, lo juro.


~Ms.


lunes, 19 de marzo de 2012

Justo ahora, era libre.

La misma hora de todos los días, el mismo lugar, nuestro lugar. Era una bella tarde de verano. Te observo venir a lo lejos. Estabas triste y eso no me gusta. Fijé mi mirada en tus ojos, me regalaste una pequeña sonrisa porque sabes que eso me hará feliz y aliviará un poco el dolor. Cada vez estabas más cerca, traías una pequeña libreta y un bolígrafo en la mano. Veo que comienzan a caer lágrimas de tus ojos. En ese momento mi cuerpo se congeló, aunque supiera el porque estaba así, verle llorar me mataba. Se sentó delante de mi y me miró intentando contener las lágrimas.
+ Mi pequeño, no llores por favor. Verte así me pone peor.
- ¿Cómo quieres que no llore si tu maldita enfermedad te va a quitar de mi lado?
+ Pero debes aceptarlo ... Sí, tengo cáncer. Posiblemente me quede poco tiempo, pero no podemos lamentarnos. Ahora debemos aprovechar el momento, aprovechar cada uno de los momentos que vivamos juntos.
- No me pidas que lo acepte por favor ...
+ Pero debes hacerlo, y cuanto antes. Debes saber que aunque me vaya, nunca me iré del todo. Siempre estaré en tu corazón y donde quiera que esté, te estaré mimando.
- Eso es lo que se suele decir ... Enserio pequeña, te quiero muchísimo, no te imaginas cuanto.
+ Yo también bebé, y eso no cambiará jamás.
- He traido esta pequeña libreta para ...
+ ¿Para qué?
- Para que me digas todas las cosas que te gustaría hacer antes de ... Ya sabes.
+ Amor ...

Comenzé a decirle todas y cada una de las cosas que deseaba hacer antes de partir. Cuando apuntó todas guardó la pequeña libreta en el bolsillo de su camisa. Me besó en los labios, se levanto y se marchó. Por un momento no entendí nada.

Al día siguiente, me levanté de la cama y me asomé por la ventana como hago cada mañana. Me encanta tomar los primeros rayos de sol del día. Pero esa mañana fue diferente. Cuando levante la persiana le ví. Estaba apoyado en el coche, me saludaba con su pequeña sonrisa, esa sonrisa que sabía que me encantaba. Abrí la ventana.

+ ¿Bebé? ¿Qué haces aquí tan temprano?
- Es una sorpresa princesa. ¡Corre! Arreglaté que nos vamos.

Le lanzé un beso y cerré rápidamente la ventana. Corrí hacia la ducha. Mi madre me miró extrañada desde la escalera, seguramente pensaría que estaba loca, pero no me importaba. En cuando salí de la ducha me vestí rápidamente. Shorts blancos, camiseta y zapatillas beige con el bolso a juego. Un poco de rimel en las pestañas y salí disparada.

+ ¡Adiós mamá! -Grité mientras salía por la puerta.

¡Meeeeeel! Oi a lo lejos. Era la voz de mi madre en la puerta. Pero en cuanto le vio, sonrió y se metió dentro de casa.

+ Ya estoy lista amor. Ahora ¿Dónde vamos?
- Ya te he dicho que es una sorpresa pequeña.
+ Bueno vale ...

Le di un abrazo de esos que dejan sin respiración a cualquiera y me monté en su coche. Un poco de música. Llevaba mi disco favorito aunque a él no le gustaba nada ese grupo. Es el mejor. Pasamos por mil sitios, pero paramos en un pequeño bosque. Todo era de varios tonos de verde. El aire era limpio, encharcaba mis pulmones. Sentía una sensación de libertad enorme. A unos pocos pasos de donde aparcamos vi una pequeña casa. Era de madera, pero no de una madera vieja, era como decirlo ... como en las películas.

+ ¿Qué hacemos aquí? Es todo precioso bebé.
- Tú me dijiste que una de las cosas que querías hacer era pasar un día entero conmigo, en un lugar alejado del mundo, un lugar en el que sólo estuviéramos tú y yó.
+ Mi amor ...

Otro abrazo acompañado de un beso increíble. Entramos en la casa. Todo era precioso, había muchos cuadros de paisajes algo que a mi me volvía loca. Sé que eso también ha sido cosa suya. Entramos en la habitación principal. Todo era de colores blancos, marrones y beiges. Me encantaba.
Me miró fijamente a los ojos, cada vez le tenía más y más cerca. Me agarró de la cintura y me retiró el pelo de la cara. Me besó. Creo que no hace falta que cuente lo que vino a continuación, pero lo que si voy a contar es que fue una sensacion sublime. Él y yo, lo demás no importaba. A la mañana siguiente despertamos. Emanábamos felicidad. Nos pusimos en pie y salimos hacia el coche.

+ Y ahora ¿Hacia dónde nos dirigimos?
- Ahhhhh sorpresa.
+ Vale ... Pero antes de irnos.

Saqué dos pequeños vasos de plástico de mi bolso y una botellita de agua. Normalmente esto se suele hacer con champán o otra bebida pero con esto me conformaba.

+ Brindemos por un "Para siempre"
- Para Siempre mi pequeña.

Salimos de nuevo en camino. Nos paramos entre dos carreteras y nos bajamos del coche.

+ ¿Por qué paramos ahora?
- Otra de las cosas que querías hacer era poder estar en dos lugares a la vez ¿No?
+ Así es bebé, pero ..
- Shhh!

Me cogió de la mano y me colocó un pie en cada una de las carreteras. Miré los carteles que había a mi alrededor y vi el nombre de dos ciudades diferentes. Me reí porque no sabía como reaccionar. Jamás pensé que lograría este propósito, simplemente me parecía algo imposible. Me regaló otra de sus maravillosas sonrisas y montamos de nuevo en su coche. Si antes estaba feliz, ahora no había palabras para describir mis emociones. Comenzé a pensar que sería lo siguiente que me tendría preparado, aunque estaba segura de que uno de mis propósitos no lo podría cumplir: sacarme una carrera. Eso era imposible. Seguimos avanzando entre las calles. Me sorprendí porque ví que dirigió el coche hacia mi casa. Nos bajamos del coche. Mis padres estaban en la puerta.

- Hola señores. Ya sabéis por qué regresamos y quería que ustedes en persona dieran permiso a Mel de venir conmigo.
+ Es peligroso, está muy débil ... Pero sé que eso la hará feliz asi que yo la doy permiso. -Dijo mi madre. Mi padre asintió con la cabeza como solía hacer. No es un hombre de muchas palabras.
+ Muchísimas gracias señores. ¡Mel corre! Sube a tu cuarto y prepara una maleta con lo imprescindible.

No pregunté, corrí hacia mi cuarto y preparé la maleta. Después de lo vivido no me importaba donde fuéramos. Solo me importaba que estaríamos juntos, fuera donde fuera. Bajé las escalera de casa, sentí un pequeño mareo, pero no dije nada. No quería fastidiarlo. Fui a la cocina, bebí un vaso de agua y salí hacia el coche. Di un beso a mi madre y otro a mi padre.
"Ten mucho cuidado" dijeron ambos. "Lo tendré. Os quiero"

Mi pequeño y yo nos pusimos en marcha. Llegamos al aeropuerto.

Me cogió de la mano y en la otra mano llevaba los billetes. No lograba leer el destino. Seguimos andando hasta llegar a la entrada del avión. Entonces lo ví: Destino Londres. ¡No me lo podía creer! Era algo de locos. Subimos las escaleras del avión pero ... me desmayé al entrar. De ese momento no recuerdo nada más. Desperté en el hospital. Él estaba dormido en un pequeño sillón que estaba al lado de mi cama. Se despertó y se levantó rápidamente.

- ¿Cómo estás princesa?
+ Bien, o al menos eso creo ... ¿Qué pasó? ¿Y nuestro viaje a Londres?
- Mi amor ...
Las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos.

- Te desmayaste nada más entrar en el avión, asi que el viaje a Londres no ha podido ser.
+ Todo es mi culpa ...
- No digas eso pequeña, no es culpa de nadie. Lo importante es que estás aquí, que todavía no te has marchado.
+ Te quiero ... muchísimo. No llores por favor, sabes que eso me pone peor.
- Perdón bebé. Quiero que sepas que estos últimos momentos juntos han sido y serán los mejores de toda mi vida. Que te amo, que te amo como jamás amaré a nadie.
+ Pequeño no digas eso. Cuando no esté yo quiero que reagas tu vida, que sigas a delante. Que esto que tú y yo tenemos será eterno, pero no debes caer jamás.
- Esto será para siempre ¿Vale pequeña? Siempre, donde quiera que estés o donde quiera que esté yo, siempre seremos un tú y yó.

Pasaron unos días. Él ya había empezado las clases y no podía estar continuamente conmigo en el hospital. Pero todas las mañanas cuando despertaba le tenía a mi lado y escuchaba un "Buenos Días Princesa" salir de sus labios, esos labios que cada día me regalaban mil besos. Pero una mañana succedió. Yo ya estaba muy débil y no fui capaz de abrir los ojos. Lo último que recuerdo fueron sus lágrimas cayendo sobre mi pecho.

Todo había acabado, tristemente pero había acabado. Justo ahora, era libre.
~Ms.



martes, 13 de marzo de 2012

Malditas situaciones que te plantea la vida.

Realmente no sabéis como me siento ... No lo sabéis. No sabéis nada de lo que se me pasa en este momento por la cabeza. La vida debería de venir con manual de instruciones ¿Sabes? Así tal vez sabría reaccionar a todas las situaciones que me plantea, a cada una de las veces que me siento como ahora y no sé que demonios hacer ... Me da rabia que todo este lleno de sin sentidos. ¿Cómo aceptar una noticia como esta? Saber que te vas ... que te vas y que tal vez jamás te vuelva a ver. Y otra vez la maldita distancia vuelve a ser el problema. ¿Cómo aceptar que te vas de mi lado? Tú, justamente tú. La persona por la cual sería capaz de dar mi vida, de dar mi todo.
Madre mía ... me parece increible que esto me esté pasando a mi, justamente a mi. ¿Que cojones he hecho en esta vida para que algo así me ocurra a mi? ¿No hay más personas en este maldito mundo? No soy la mejor persona, todo lo contrario, en ocasiones soy de lo peor, pero aun así no me merezco esto. No me merezco que me lo arrebatéis así de un día para otro de mi lado, a él. Explicarme como superar algo así. Yo, jamás he pasado por una situación en la que me dejan, tal vez sea una egoista y esto sea un castigo por haber dejado a tantos chicos como los dejé, y sé que ellos me querían mientras yo jugaba con ellos. Y cuando toca que me pase no es por él, si no por la maldita familia y por las mudanzas inesperadas. Y encima mis padres me dicen que lo acepte, que nuestro amor solo es eso, un amor de jóvenes ... ¡JODER! Le quiero muchísimo ¿Es tan difícil de entender? Simplemente ahora no me pidáis que lo acepte, no puedo por más que lo intente. Soy una ingenua ... Y yo que pensaba que cuando te enamorabas de verdad todo era de color de rosa. Se pasa realmente mal. No sabes lo que se siente hasta que lo vives.
Y ahora me encuentro aquí sola, mientras el está en otro lugar. Saber que no le volvere a tener tan cerca como antes, y me arrepiento de no haberle dicho todas esas palabras que me guardaba para momentos especiales. Ahora, justo ahora me doy cuenta de que cada uno de los momentos a su lado fueron especiales e increibles, no sabéis como me arrepiento de no haberle abrazado a todas horas, de haber disfrutado más de todos los minutos y segundos a su lado.
Asi que aprovechar cada momento que viváis con vuestra pareja, porque cuando os deis cuenta de lo que teneís tal vez sea demasiado tarde.
~Ms.

¿Recuerdas?

¿Recuerdas?
Staring blankly ahead, just making my way, making a way, Through the crowd ...
~Ms.

Callate y déjame hablar. Ya es hora de que sepas que mi corazón tan solo es tuyo.

+ ¿Sabes? Adoro tenerte así, tan cerca, sentir los latidos de tu corazón y la velocidad de tu respiración.
- Yo adoro esa sonrisa traviesa que pones cada vez que me ves. Me encanta cada vez que me miras
con esos grandes ojos de los que una vez me enamoré. Me encantas tú.
+ Anda calla bobo y besamé ...


Venga, no te hagas de rogar. Sé que lo estás deseando.

Venga, no te hagas de rogar. Sé que lo estás deseando.
Al igual que lo deseo yo.